Pese a un triste pasado, Dama nunca perdido la fe en el ser humano y siempre buscaba una caricia, una mirada, ese gesto que la dijera que se acercara para recibir lo nunca había tenido, lo que nunca la habían enseñado la dignidad y el respeto.
Afortunadamente, siempre aparece alguien, que ve mas allá del físico, de la raza, de la edad y valora a estos increíbles tesoritos como animales llenos de cariño y sentimientos y no como simples utensilios de caza para usar y tirar.
Las mamis de Dama, nos envian fotos de la peque pasando un relajante verano ¡disfruta de tu nueva vida pequeña, no podrias tener una familia mejor!