
Nunca olvidaremos, su cuerpecito plagado de perdigones y su carita pegada al suelo mientras se arrastraba, ni siquiera levantaba la vista y su rabito se escondía entre sus cortas patitas, cada vez entiendo menos...
Pero, las personas somos capaces de hacer lo mejor y lo peor y Dulce ya ha conocido una de las caras, ahora la toca conocer la buena, una vida feliz junto con sus nuevos papis y un adorable amigo perruno, que han sabido ver, lo que hace a Dulce tan especial.
Gracias de corazón, a Ali, Pilar y Elena de Valencia, por vuestra desinteresada ayuda.
Pero, las personas somos capaces de hacer lo mejor y lo peor y Dulce ya ha conocido una de las caras, ahora la toca conocer la buena, una vida feliz junto con sus nuevos papis y un adorable amigo perruno, que han sabido ver, lo que hace a Dulce tan especial.
Gracias de corazón, a Ali, Pilar y Elena de Valencia, por vuestra desinteresada ayuda.
Los papis de Dulce, nos han enviado una fotillo de la peque asomada a la terraza disfrutando de las vistas con su nuevo compi, es maravilloso verles tan felices.